sábado, 10 de marzo de 2018

“Soy quien vende los puestos y estoy buscando al mejor comprador”


El reclutamiento de personal es el primer filtro para elegir a tu futuro dream team.

Cuando empecé mi aventura por este mundo, tenía un pasado experencial en atención al cliente y ventas. Jamás pensarían mis compañeros que ofrecer un puesto o vacante sería visto detrás de mis ojos como un producto intangible, pues de hecho eso es para mi.

Al margen de los criterios para elegir a los chicos aptos, entre ellos edad, experiencia, estudios y sobre todo actitud, le adicioné CÓMO se VENDE y CÓMO COMPRA mi oferta laboral.

Fue en ese momento que entendí que este proceso (sea en masivos o procesos con menos cantidad de gente) definía el curso en el que los postulantes se dirigían hacia mi persona.

¿Por qué?

Porque la labor de un reclutador no sólo es informar sobre la oferta laboral y el flujo que tendrá hasta que la persona sea seleccionada, si no también calentar motores de todos sus candidatos para que sea más que una postulación... una compra bien hecha.

¿De qué forma?

Lo primero que se nos viene son las dinámicas  grupales. ¡Es cierto! 

No obstante, es factible ponerse los zapatos de Coach para guiar y preparar en breve a toda tuaudiencia. Me dirigo a ellos de la siguiente forma.

“Soy quien vende los puestos y estoy buscando al mejor comprador”



Acto seguido, doy un aplauso. Sólo uno para dejar marcado el momento.

Así mismo, antes de empezar hablo sobre:

Pasión (Lenguaje Corporal)
Actitud (Disposición anímica)
Compromiso (Saber a qué postulo)
Humildad (No cuestionar a alguien - ni ser confiado)

Que me permiten abrir los ojos de la audiencia, sazonar sus intereses y volverlos compradores activos en ese mismo instante.

Probablemente algunos reclutadores consideren esto pérdida de tiempo, pero créanme la siguiente vez que este candidato postule, sea a la misma empresa u otra no será el mismo. Será mucho mejor, será la versión mejorada y esto es lo que me satisface como reclutador.

No pierdan de vista generar entusiasmo en sus candidatos y si es posible, hagámos que su experiencia en cada proceso de reclutamiento y/o selección sea fructífero de manera en que ellos te recuerden no sólo como aquél que no los reclutó o seleccionó, si no quién además les enseñó a mejorar ciertos detalles de cara a este proceso.

Reclutemos, búsquemos y formemos mejores compradores.





sábado, 24 de febrero de 2018

Un arma llamada sonrisa


En un post anterior hablé sobre la sonrisa como un recurso poderoso para la sugestión, sea en ventas o atención al cliente.

Retomando nuestra cita con la sonrisa, nosotros sabemos qué es sonreir. ¿Verdad?  Ojo, no confundir la risa con la sonrisa. Pues, la risa es el siguiente nivel o a escala mayor de nuestra sonrisa. Es muy bien usada cuando un momento es demasiado bueno y queremos explotar con la risa.

Actualmente me encuentro laborando en Reclutamiento y selección de los mejores perfiles en atención al cliente y al margen de las preguntas situacionales o de competencias que les hará determinar si son aptos para el puesto, también en gusta asegurar que estén actos*. ¿A qué me refiero? A que tengan toda la actitud o puedan ser capaces de automotivarse. 

Una de las armas es la sonrisa. Al comienzo de la entrevista siempre les pido que me regalen una sonrisa y obvio al final también. Me sirve muchísimo, porque veo como ellos mismos son su propia valla emocional. 

Definitivamente, cuando vas comprar algo o a atenderte a un establecimiento que brinda servicios “x” que una persona te sonría es bueno, pero que sigas tu camino y las siguientes personas lo hagan también. ¿No es demasiado bueno? Tiene un efecto positivo aunque tu día haya sido un desastre.




Entonces, que al final de mis preguntas, que son la parte dura del proceso, quiera terminarla con una sonrisa de su parte es una invitación a la empatía, a la expresión de lo blando y más importante, su capacidad de conservar la buena actitud y saber que al final les mencionaré que su sonrisa ha tenido un efecto en mi y que no olvide que se lo agradeceré es como si yo fuera su cliente que mis postulantes son mis rutinas, pero que al ser atendido así, me podrías cambiar la vida al menos esos minutos.

Un arma llamada sonrisa. No mata, pero revive. No es la mejor opción que un cliente o persona podría esperar como solución, pero ea huella que no se olvida, mucho menos si la convertimos en algo plural: huellas (sonrisas de personas, sirviendo personas).

Entre ejemplos de sonrisas, siempre la ganadora será la que muestra los dientes, claro no absolutamente todos, pero sí lo suficiente para transmitir transparencia. ¿Por qué mejor una sonrisa mostrandolos y no una sinple sonrisa? Porque los dientes son blancos y el color transmite paz, transparencia y esto genera un valor no comprable: la confianza. Una sonrisa cerrada tiene también un efecto positivo, pero al ser cerrada, representa retención de algo tiene un impacto dudoso, a pesar de ser positiva a simple vista.

¡“Sonríe como un banana split”!



Una sonrisa bien puesta, como cultura será la mejor arma de presentación y despedida. Te recordarán positivamente, el resto es posible de la mano de tus habilidades y capacidades en el trabajo o cotidianidad. 

No olvides, es tu mejor arma.